Debido a la proximidad del Florida Jets, aparte de JetCat, no acudió ningún fabricante del "mundo turbinero" a la feria.

Pero al ser una feria interesante para el aeromodelista, publicaremos una selección de fotos de lo expuesto.

 

Como cada año, los expositores coincidieron más o menos con los del año anterior. Los expositores – vendedores de accesorios hacían su agosto. Para llegar a comprar unos conectores, termoretractiles, cables, etc., se tenía que emplear los codos. También abundaban este año los tenderetes con helicópteros de juguete a 20 €. Esto, la masificación del público (este año lo visitaron unos 53.000 personas) y la progresiva ausencia de fabricantes de grandes modelos y de jets, iban dando a la feria un aire feria de juguete y no de feria especializada en el aeromodelismo.

En general se puede decir que la tendencia actual es hacia el aeromodelismo eléctrico. Se podían ver más maquetas y modelos 3D para motores eléctricos y los helicópteros también se van perfeccionando cada vez más. En una demostración en el campo de vuelo, un helicóptero eléctrico de la casa Mikado tiraba por el suelo el mito de que los eléctricos no hacen ruido. Las palas, en un vuelo 3D impresionante, cantaban que daban gusto. Este helicóptero ya no llevaba flybar, sino un V-stabi (según el fabricante un flybar virtual) que sustituye todo el varillaje en el rotor. Este sistema precisa sólo una emisora de cuatro canales ya que todas las demás funciones se programan con un ordenador directamente en el flybar virtual. Parece que este sistema, o parecidos, será el futuro de los helicópteros.

Y el material para vuelo indoor también se sigue perfeccionando. Incluso vimos un helicóptero con dibujos luminosos en la parte superior e inferior del rotor principal, que iban cambiando de color y forma. Y la imaginación no tiene límite en este tipo de vuelo. Se vuela cualquier artilugio: imitaciones de cubos de basura, dragones, patos, etc.

Otras novedades presentes eran el motor de gasolina Saito 36 y los nuevos servos brushless de Futaba. El BSS251 MG, a 4,8 V, mueve su brazo a 45º en tan sólo 0,04 segundos. Claro, también vale 149 Euros.

Interesante también ver en funcionamiento un motor radial de cuatro cilindros. Aproximadamente cada hora el fabricante Seidel ponía en marcha este motor, creando una considerable aglomeración de público delante de su expositor.

 

Resumiendo se puede decir que es una feria recomendable para cualquier aeromodelista, y, combinado con una visita al museo tecnológico, uno vuelve satisfecho a casa. Esperamos que mantenga su buen nivel de especialización de ediciones anteriores y no derive a una feria de jueguete.