Y finalmente tocaba el campo de vuelo.

 Aunque cuando llegamos al campo aún llovía un poco, los pilotos preparaban ya sus modelos. Posteriormente despejaba algo el cielo y, sobre las ocho de la tarde, aún salía el sol.

 

Algunas imágenes de las instalaciones del campo.

Por desgracia en un aterrizaje el piloto se equivocó y se quedó corto.

El modelo terminó en un campo de maíz. Los daños no eran excesivos.

 
 

 
 
 
 

Con éstas cámaras digitales de andar por casa es difícil de pillar una buena foto de un modelo en pleno vuelo.

Estos dos Tucanos dieron una buena lección de lo que es volar en pareja. El vuelo fue impecable.